Una Sociedad Anónima Daría Mayor Amplitud en las Capacidades de AMCI

Doctor Oscar Azócar, Jefe del Servicio de Traumatología de Indisa y Past President AMCI
Con un extenso legado en la historia de AMCI y 31 años de trabajo en Indisa, la otrora autoridad de nuestra Agrupación de Médicos analiza la trayectoria gremial y los nuevos desafíos conducentes al crecimiento colectivo e institucional.
La trayectoria gremial del doctor Oscar Azócar en la Agrupación de Médicos de Clínica Indisa (AMCI) data de inicios de los ’90, plazo hasta el que la Clínica funcionó como edificio de consultas médicas –perfil que mantuvo por cerca de dos décadas antes de convertirse en una clínica-. Por entonces Indisa comenzó la formación de servicios e integración de los mismos, y paralelamente partió el proceso de gestación gremial que se extendió entre 1990 y 1992, tiempos que según Azócar, el trabajo de un grupo de colegas fue inspirando y motivando a otros. “Éramos una asociación gremial y no necesariamente una agrupación confrontacional. Profesionales que trataban ante todo de aunarse, dado que trabajábamos en forma relativamente independiente en un edificio de consultas y no en una institución con integración de sus médicos”, asegura.
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Con ya 40 años de recorrido profesional que lo ubican entre las autoridades en traumatología y de la historia institucional del Instituto Traumatológico y del Hospital DIPRECA –donde fue Jefe de Servicio de Traumatología por 13 años-, el doctor Azócar es hace ya varios años Jefe del Servicio homónimo de Indisa. En nuestra Clínica, Azócar trabaja hace 31 años y recuerda con orgullo y cariño los albores de su Agrupación de Médicos.
Los inicios de AMCI fueron años de mucha actividad y también bastante incertidumbre, explica Azócar, ya que los mismos médicos no sabían cuál era la finalidad de tener una Agrupación de Médicos y surgían preguntas técnicas y legales que los mismos integrantes desconocían. “Estábamos comenzando algo y aprendiendo a la vez. Yo veo que los últimos directorios han tenido mayor preparación y mejores asesorías, lo que indudablemente repercute en la eficacia y en la negociación de mejores beneficios y mayor protección a los asociados”, sostiene. El Past President de AMCI (1999-2001) y miembro de su directorio hasta 2010, recuerda que fueron tiempos de mucho acercamiento con la gerencia, con el directorio de Indisa y con el directorio médico, procesos de validación recíproca y de representatividad, pasos que en su opinión, forjaron los cimientos de la actual AMCI, dado que fue precisa la construcción de confianzas y la formalización de procedimientos que dieran participación a los médicos en las decisiones corporativas.
“Una vez que explicamos que AMCI iba a servir para unir al grupo médico, tuvimos una muy buena acogida por parte de la gerencia de Indisa y la dirección médica, y de hecho nos cedieron parte de las instalaciones para nuestro funcionamiento en el entonces pequeño edificio de Indisa y desarrollamos jornadas de integración entre los estamentos, muy provechosas y constructivas”, recuerda Azócar.
Hacia el año 2004, el Jefe de Servicio comenta que AMCI vivió un período de baja, en que sintieron como directorio que no había mucho apoyo. El escenario los motivó a organizar varias jornadas para explicar el tema de las acciones, las estrategias de crecimiento de la Clínica, y fortalecer la evangelización entre los médicos y las autoridades corporativas de entonces.
En el período 1995-1996, Oscar Azócar ya era miembro del directorio de AMCI. Y entre los años 1999 y 2001 fue Presidente de la Agrupación. “Antes de mi período, estuvo el doctor Claudio Martínez, un médico y valiosa persona que hizo mucho por esta asociación gremial. Juntos, los médicos de entonces éramos accionistas de Indisa y por ende queríamos participar del directorio de la Clínica. De los 11 directores de Indisa, 3 éramos médicos que representábamos al grupo médico con acciones y que además constituíamos el directorio de AMCI, un gran avance en términos de representatividad y participación de las decisiones estratégicas”, añade.
El doctor Azócar comenta que tiene mucha experiencia en directorios. Fue presidente de la Sociedad Chilena de Ortopedia y Traumatología y de la Asociación de Cirugía y Cadera, y es miembro de varias sociedades médicas internacionales. En este sentido, asegura que: “En la medida que los profesionales se agrupan, se obtienen beneficios, y conocemos los intereses personales de cada uno y los convertimos en inquietudes comunes. He procurado involucrarme en actividades académicas y gremiales y creo que es una experiencia muy enriquecedora para analizar objetivos sectoriales desde distintas perspectivas, además de aprender a buscar consensos y negociar”.

LAS PROYECCIONES GREMIALES DE UNA SOCIEDAD ANÓNIMA

El doctor Azócar señala que AMCI está en un buen momento para retomar la idea de migrar desde una “Asociación Gremial” a una “Sociedad Anónima”, ello recordando que hace muchos años AMCI tomó contacto con las agrupaciones de médicos de Clínica Alemana y de Clínica Santa María, con el propósito de conocer las condiciones de cada grupo de colegas y los beneficios e inquietudes alcanzados en cada caso. La agrupación de Clínica Alemana operaba como S.A. y Clínica Santa María dependía de una isapre, siendo dos contextos diferentes a los de Indisa, pero que a pesar de las diferencias –recuerda- fue un encuentro muy interesante de aprendizaje mutuo.
“Tratamos de identificar factores comunes que nos sirvieran de modelo. Nosotros logramos fijar un arancel AMCI, que se renueva y actualiza periódicamente hasta el día de hoy, ya que hasta el año 1991 todos nuestros médicos tenían valores particulares y arbitrarios”, señala Azócar.
El Past President explica que el modelo de Agrupación Médica de Clínica Alemana (AMCA) era muy interesante, pero constituía una realidad muy lejana para AMCI. “AMCA era una asociación más independiente y prácticamente eran ellos los que cobraban, y si bien hicimos el esfuerzo por hacer este cambio en AMCI, no lo logramos ya que había que hacer muchas modificaciones en los estatutos de la agrupación”, sostiene.
El modelo de Sociedad Anónima para el doctor Oscar Azócar es una muy buena alternativa, aún ahora en que el cobro de prestaciones de Indisa está externalizado en una empresa, el cambio hacia una S.A. permitiría defender mejor los intereses económicos de los médicos. Si bien en su momento era una responsabilidad muy grande para enfrentarla como Agrupación, Azócar percibe que sería muy positivo plantear la posibilidad de concretarlo y en este sentido asegura: “Una sociedad anónima daría mayor amplitud a las capacidades de AMCI”.
Al abordar los desafíos sugeridos para el futuro de la Agrupación, el Jefe de Servicio recomienda avanzar en la misma senda que ha construido y añade que todo médico de Indisa debiera ser parte de AMCI, y que si lograra ser una sociedad anónima, tendría mayor autonomía para administrar un fondo común que podría invertirse en proyectos propios más estratégicos y en beneficio de todos los médicos, en su aspecto académico, condiciones laborales e incluso de desvinculación en caso de jubilados. Su mensaje de cierre apunta a motivar la integración y la participación, y a concebir a AMCI como una entidad única que contenga a la totalidad de médicos de Indisa y como un aliado confiable de la gerencia y del directorio médico, para empujar el desarrollo y el crecimiento de nuestra Clínica.