Paradójicamente, es muy probable que éste sea el mejor año para los niños en cuanto a infecciones respiratorias

Doctora Marcela Linares, neumóloga pediátrica de Clínica Indisa

“Paradójicamente, es muy probable que éste sea el mejor año para los niños en cuanto a infecciones respiratorias”
Con 10 años de trayectoria en Indisa y parte importante del enfrentamiento a la “benévola” cara pediátrica ante el COVID-19, la especialista señala que como “Clínica Familiar” nos hemos centrado en atender los requerimientos de los niños y su familia y cuidar la salud de los segmentos más vulnerables al contagio. Lo más preocupante para ella es el impacto en la salud psicológica y social del niño en un contexto de prolongada  cuarentena, encierro y distanciamiento físico.

Si bien sabemos que los segmentos de adultos mayores y personas con comorbilidades son los de mayor riesgo ante la pandemia del COVID-19, los niños son un potencial vector de contagio. Mientras esperan el peak de la curva hacia mayo, la doctora Marcela Linares, médico especialista en neumología pediátrica, insiste en reforzar el cuidado integral de los niños, dado un esperado impacto en la salud mental y emocional producido por el confinamiento y el distanciamiento físico.

Marcela Linares Passerini es médico pediatra broncopulmonar y hace 10 años se desempeña en Indisa. De nacionalidad argentina, vive hace 25 años en Chile. Cursó sus estudios de medicina y pediatría en Buenos Aires, y la especialidad de neumología  pediátrica la realizó en el emblemático Hospital de Niños, Exequiel González Cortés. Antes trabajó por 10 años en el Hospital Padre Hurtado, donde además fue docente de alumnos de medicina de la Universidad Del Desarrollo y en 2011 colaboró en el Hospital del Carmen de Maipú, de forma simultánea a Indisa, siendo también académica de la Universidad Finis Terrae. En su disciplina se destacó como Presidenta de la Sociedad Chilena de Neumología Pediátrica (SOCHINEP) en 2008 y actualmente es editora de la Revista de Neumología Pediátrica de la misma.

En el marco del coronavirus y guardando las proporciones y las prioridades necesarias, la especialista señala que ya se observan algunos rasgos conductuales que delatan cuánto ha afectado a los niños este encierro prolongado, la prohibición del contacto físico directo y el distanciamiento de familiares y amigos. “Creo que esta es la cara no amigable del coronavirus con la infancia. Sabemos que se han instalado cambios y medidas conductuales de largo plazo, que de seguro dejarán huella en nuestros niños. Si bien podemos explicar de forma simple lo que estamos viviendo como sociedad en esta emergencia sanitaria, los niños no están preparados ni tienen las habilidades necesarias para procesar este profundo cambio”, explica.

En cuanto al aspecto positivo de la pandemia, los especialistas se preparan para un buen año en cuanto a la propagación de tradicionales virus invernales que colapsan cada año nuestra urgencias respiratorias, con la llegada del virus sincicial y la influenza. “Paradógicamente, este será el mejor año para los niños en cuanto a infecciones respiratorias”, asegura la Dra. Linares.

Precisamente el asilamiento social contribuye a que los niños se alejen de aquellos focos de contagio como son salas cunas y colegios, lo que de seguro incidirá en una muy menor tasa de enfermedades respiratorias. La cuarentena dinámica además ha mejorado las condiciones del aire y la ventilación, y las temperaturas bajas aún tardan en llegar. Todo ello genera un excelente ecosistema para la salud respiratoria infantil, en opinión de la especialista.

Como servicio de Pediatría, la doctora Linares asegura que han procurado este mes atender las necesidades más relevantes para dar tranquilidad a los padres. Para ello, en el segundo piso del edificio de Los Españoles, donde tradicionalmente funcionan las especialidades pediátricas, se mantiene atención a patologías y controles necesarios e impostergables, a la par que se ha implementado un servicio de telemedicina para resolver aquello que es factible de forma remota.

Asimismo, en el primer piso del mismo edificio se mantienen consultas de neonatología para control de recién nacidos.

A modo de mensaje para los médicos, la Dra. Marcela Linares destaca la necesidad de procurar en todo momento, y hoy más que nunca, un trabajo interdisciplinario que permita enriquecer la atención clínica, no solo aquella individual sino también colectiva. “Todas las especialidades son muy importantes para implementar una maquinaria que permita enfrentar de mejor manera esta situaciones de emergencia y tenemos que tratar de que este engranaje funcione, siendo la mirada interdisciplinaria un aspecto crucial. Estamos conscientes de que para que el niño esté sano, necesitamos una familia estable y cuidada en su salud emocional, social y física. Desde ya, estamos preparados para reconvertir camas pediátricas y dar prioridad al grupo de mayor riesgo cuando así lo requiera el peak de esta pandemia”, finalizó.