Madre e hija, juntas en Indisa: anestesia y dermatología, una buena combinación

Estas dos doctoras transmiten femineidad y alegría por la medicina, ambas desde veredas distintas, pero también coincidentes en la importancia de compatibilizar desarrollo profesional, maternidad y familia. Este año comparten trabajo en Indisa y nos comentan su experiencia.
Indiscutiblemente una mirada bastaría para saber que María Cristina y María Constanza son familia, desde los rasgos hasta los gestos las delatan. Este año están contentas porque sin ningún tipo de razón más que el mérito profesional, permite que trabajen juntas en Clínica Indisa. María Cristina Rondón es anestesista egresada Universidad de Chile, con ya 7 años en nuestra Clínica y María Constanza, dermatóloga egresada hace 2 años de  Dermatología en la Universidad de Chile, se incorporó recientemente al equipo de dermatología de Indisa.
Ambas reconocen abiertamente su compromiso laboral y la autodisciplina, y dado que ya no viven juntas (María Constanza está casada), ha sido una buena noticia el poder desarrollarse en la misma institución y en un periodo crucial de crecimiento y expansión de Indisa.
La doctora Rondón, quien ya tiene trayectoria en Indisa, reconoce estar contenta por la llegada de su hija a una Clínica de estas características. “En lo personal, estar aquí ha sido una experiencia muy agradable, me siento cómoda y muy acogida, ya que trabajo con excelentes profesionales y seres humanos, lo que favorece el desarrollo de iniciativas más allá de la rutina diaria”, explica Rondón. En este sentido, valora la posibilidad de hacer docencia de su especialidad para alumnos de cuarto año  e internos de medicina en UNAB, así como  poder participar de investigación en su servicio, donde se tiene proyectado un estudio sobre el uso de anestésicos en adulto mayor y sus efectos postoperatorios.
Acerca de su trayectoria, comenta que se siente satisfecha, ya que logró  compatibilizar en dos etapas su carrera. Por muchos años trabajó como jefa de anestesia y de pabellón en el Instituto Nacional del Cáncer, lo que le permitió atender sus necesidades familiares – hoy cumple 33 años de matrimonio con su marido, también médico,  pediatra neonatólogo, académico de la Universidad de Chile – y como madre en plena crianza de 4 hijos, los que hoy son médico, ingeniero civil, abogado y sicólogo laboral. Años más tarde, con sus hijos ya crecidos, se dedicó de lleno a su trabajo en el Hospital Dipreca y luego en Indisa, siendo ambas experiencias que le ayudaron a ampliar e intensificar su conocimiento en las distintas áreas de la anestesiología. “Cuando terminé medicina, existían solo becas de especialidades en falencia y entre ellas destacaba la anestesia,  que fue el camino que en definitiva adopté… y me encantó!. Las otras opciones eran anatomía patológica o medicina nuclear, alternativas en las que no me sentía preparada y como todo en la vida, las cosas se dieron de la forma correcta”, explica María Cristina.
El antecedente de madre y padre médico, por su parte, no fue más que un incentivo para su hija María Constanza, quien eligió dermatología, para integrar su gusto por la atención clínica y el pabellón, en una especialidad que –en sus palabras- es muy entretenida y versátil. “Todos los días aprendo algo nuevo con pacientes pediátricos y adultos, resolviendo casos que van desde la estética, hasta piel y pelo…es un terreno muy amplio y rico, y a mí me encanta estudiar y seguir aprendiendo”, asegura la doctora Ramírez.
María Constanza explica que este año se incorporó a dermatología por recomendación de unos colegas, quienes buscaban ampliar el horario de atención. Considerando que son solo 9 dermatólogos los que egresan cada año, fue un logro que 3 de su generación, además de amigas –Dra. Nicole Jadue y Dra Claudia Moreno-, se quedaran en Indisa. “Hasta ahora ha sido una excelente experiencia y nos hemos sentido muy acogidas, mientras que los colegas comentan lo valioso que es recibir nuevos aires en la Clínica”, añade.
“ESTO DE TRABAJAR JUNTAS ES GENIAL!”
Madre e hija confiesan estar felices de poder verse con mayor frecuencia o compartir un café o el almuerzo en día de trabajo. “Esto de trabajar juntas es genial!. Me encanta el poder tenerla cerca y compartir más, y es un orgullo tenerla en Indisa, ya que confío plenamente en su profesionalismo y en sus capacidades”, señala la madre orgullosa.
María Constanza, la hija, destaca sonriente las virtudes de su madre que espera replicar, entre ellas la alegría, la asertividad, la afinidad social en trabajos colaborativos; y sobre todo la lealtad y el compromiso con las instituciones donde ha trabajado. En cuanto a AMCI, ambas destacan el privilegio de contar con el respaldo de una agrupación que ha sabido madurar junto a Indisa y que les permite acceder a beneficios e impulsar proyectos de investigación, lo que redunda en mejores oportunidades, protección y desarrollo continuo para sus médicos.
María Cristina y María Constanza sin duda son valiosos aportes para nuestra Clínica y valor femenino en  dermatología y anestesia.
 
Bienvenidas!!