Este proyecto nos llena el alma. Hay que humanizar el procesos de atención en salud

En el corazón de la comuna de San Miguel, se encuentra un centro de diagnóstico que fácilmente podría confundirse con un jardín infantil o una casa de entretenciones. Los delantales se reemplazaron por disfraces, pabellones y salas de espera son rincones de juegos y aventuras. Un proyecto de alto valor humano y ético que cambia el paradigma en la atención en salud y es liderado por médicos de la Indisa.
Los anestesiólogos Dr. Patricio Mardonez, Dr. Manuel Durán y Dr. Giancarlo Gandolfi, junto al Dr. Lorenzo Tapia, otorrinolaringólogo; todos de Indisa, crearon hace pocos meses un innovador centro de diagnóstico llamado “ANESTIMAGEN”, que busca cambiar la forma tradicional de entregar salud a niños, adultos y personas con capacidades diferentes. Desde el sello humano de sus 30 profesionales y técnicos, hasta la decoración de sus espacios y de los equipamientos tecnológicos, este revolucionario centro cuadra más con jardín o casa de entretenciones, que con una clínica u hospital.
Precisamente ese era el objetivo, comenta el Dr. Patricio Mardones, médico anestesista de Indisa y uno de los creadores de este proyecto hace un par de años. “Nos pusimos en el lugar del paciente y de sus padres y comprendimos que el buen trato y el escenario de atención en salud, marcaba la diferencia entre una buena visita al médico y una mala, y lo que es más preocupante aún, de la adherencia o abandono a un tratamiento”, explica Mardonez, quien es conocido internacionalmente como el Patch Adams chileno.
Y es que este médico fue capaz de quitarse el delantal para disfrazarse de astronauta, y jugar mientras atendía a sus pacientes. Mardonez trabajó más de 20 años en la salud pública, destacando su trayectoria en el hospitales Barros Luco y Roberto del Río, además de nuestra Clínica Indisa.
“Soy un convencido de que estudiamos medicina para curar y no para torturar, y es nuestra responsabilidad garantizar la mejor experiencia posible en la atención al paciente, sin importar su edad, condición o facultades”, añade.
Estudios recientes indican que el 73% de los pacientes del sistema de salud publico y privado abandona su tratamiento. Asimismo, de los pacientes entre 45 y 75 años que ingresan a urgencias, el 52% corresponde a personas que abandonaron su tratamiento (según un Estudio de la Universidad Mayor – Facultad Medicina Escuela Postgrado, avalado por MINSAL en 2016).
El proyecto de ANESTIMAGEN, de acuerdo a sus creadores, busca volver a la medicina de antaño, recuperar esa relación cercana en que el médico deja de ser un semi-Dios y se convierte en un amigo que puede ayudar. Sus misión se construye sobre principios de calidad, calidez e inclusión, y sus servicios incluyen imagenología, resonancia magnética, rayos, scanner y ecografía.
“Próximamente, esperamos crear el primer centro odontológico para personas en situación de discapacidad motora o cognitiva, dado que son el segmento más vulnerable de la sociedad y en muchas partes, se les dificulta la atención”, señala el Dr, Lorenzo Tapia, director del establecimiento y también médico de Indisa. Y añade que la iniciativa de co-crear ANESTIMAGEN responde a razones éticas, ya que en Chile no había un centro de diagnóstico de este perfil y en nuestro trabajo descubrimos la afinidad con especialistas que ayudaron a darle vida. “Este proyecto nos llena el alma. Hay que humanizar el proceso e atención en salud, concluyen los entrevistados.
Con menos de seis meses de existencia, ANESTIMAGEN ya ha sido reconocido internacionalmente como una innovación en el modelo de atención en salud, y especialistas de Reino Unido, Alemania, China y Argentina, han venido a conocer en terreno la propuesta del centro. “Aquí los pacientes no vienen a sacarse un examen, sino a vivir un viaje a las estrellas. Con este giro en la atención y el contexto, hemos logrado bajar el estrés y la ansiedad ante procedimientos, y eso sin duda genera tranquilidad y confianza recíproca. Evitamos el uso de anestesia, privilegiamos la medicina no invasiva, y evitamos riesgos o complicaciones derivadas de una intervención. La mejor cirugía es aquella que no se hace, y la mejor anestesia es la que no se necesita”, concluye el Dr. Patricio Mardonez.
Actualmente, los gestores de esta hermosa iniciativa esperan la respuesta para ser seleccionado con el Premio Nacional de Innovación AVONNI, y próximamente la Fundación HELP FOR Andes, reconocerá a ANESTIMAGEN como un centro que cumple con los estándares de calidad y amigabilidad exigidos internacionalmente, mérito únicamente asignado en Chile a los centros oncológico McDonalds. Es más, en octubre, el centro será visitado y reinagurado con dicho reconocimiento internacional, por el médico norteamericano Dr. Hunter Doherty de Fundación por Patch Adams.