La Sociedad Chilena de Ortopedia y Traumatología anunció su nombramiento, el que asume con mucha humildad y entusiasmo, con el propósito de afiatar la participación de los especialistas, impulsar la investigación y promover la formación continua. El Dr. Juan Fuenzalida tiene más de 30 años de trayectoria en la traumatología infantil oncológica, con importantes roles en la docencia, en el Servicio de Ortopedia y Traumatología y en el Comité de Ética Asistencial de nuestra clínica Indisa.

El doctor Fuenzalida Risopatrón es parte del ADN de la traumatología en Indisa y miembro de la AMCI. En su trayectoria, ha procurado participar de la actividad gremial y académica, considerándolos motores determinantes en el desarrollo de una medicina de calidad. Si bien participa formalmente desde 2005 en la Sociedad Chilena de Ortopedia y Traumatología, al igual que varios especialistas de Indisa, su nombramiento como presidente lo toma con humildad y responsabilidad.
Considerado referente en la ortopedia infantil y de tumores, Fuenzalida se desempeña como especialista, también en el Hospital Luis Calvo Mackenna, Clínica Universidad de Los Andes, y como docente clínico en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Santiago. Asimismo, es miembro del Servicio de Ortopedia y Traumatología, y del Comité de Ética Asistencial de Clínica Indisa.
¿Cómo nace su interés por la traumatología?
La verdad es que fue mera casualidad. Yo hacía turnos en urgencia infantil en el Hospital Dr. Exequiel González Cortés, cuando estaba estudiando entre tercero y séptimo de medicina, y ahí fui conociendo la especialidad de traumatología y cirugía infantil, que era lo que me interesaba en ese minuto. Pero después fui virando hacia la traumatología, me contrataron en ese hospital y me especialicé ahí.

Partí como traumatólogo infantil e hice la beca de ortopedia y traumatología infantil de la Universidad de Santiago en esa época, y ahí ya quedé como especialista en niños. Más tarde hice la subespecialidad de ortopedia oncológica, incluyendo pasantías en Brasil ya que en Chile no existía esa especialización formal, y participé activamente del comité de la SCHOT. Hoy ya tengo más de treinta años en la traumatología oncológica infantil.
¿Cómo fue su participación en esta sociedad científica?
En el 2005 ingresé a la SCHOT con un trabajo científico sobre fractura de cuello de fémur en niños. Más tarde (2016-2018) asumí como vice y después presidente del comité de ortopedia y traumatología infantil, que tiene categoría de sociedad de especialidad frente a símiles internacionales. Al directorio actual ingresé en 2016 y hoy asumo como presidente hasta fin de 2026.
Personalmente, valoro mucho el rol de esta sociedad; de mantener y promover la educación médica continua. Dentro de las especialidades médicas, los que somos cirujanos, como es el caso de los traumatólogos, necesitamos del entrenamiento permanente en técnicas quirúrgicas nuevas. Asimismo, cumplimos un rol y responsabilidad en la educación de la sociedad, para la prevención y el manejo de lesiones musculoesqueléticas. Y del mismo modo, asesoramos al Ministerio de Salud para mejorar las políticas de salud pública y las guías clínicas.
¿Qué desafíos siguen pendientes a su parecer en la SCHOT?
Hay un montón de desafíos pendientes. Hoy en día vivimos una transformación administrativa muy importante. Pasamos de 700 socios hace unos diez años y hoy tenemos más de 1.200, entonces el crecimiento ha sido muy intenso. Por ello, estamos empeñados en mejorar la llegada a nuestros socios en forma más eficiente y directa, y continuar y mejorar la formación continua mediante cursos y congresos. A futuro, esperamos también ofrecer más oportunidades de cursos de posgrado y de formación a nuestros socios.
¿Cuál es su opinión acerca de investigación científica en Chile?
En la SCHOT, nuestros congresos tienen una parte importante de desarrollo de trabajos científicos, que lo hacemos con mucho cuidado y cariño, y con bastante profesionalismo. Se presentan trabajos de buen nivel y hay un grupo de trabajos premiados, lo que ha posicionado a Chile como un referente en la región, ante otros pares, en investigación. Esperamos que Indisa continúe participando con estudios destacados para visibilizar el esfuerzo, la metodología y la calidad de nuestra medicina.
¿Cómo toma este nombramiento?
Con gratitud, mucha humildad y tranquilidad, y con los pies bien puestos en la tierra, porque creo que este es un trabajo de servicio. Ya llevo muchos años en el directorio, son cinco años de reelección anual en que los pares, todos los socios, ratifican que uno siga en el directorio, y luego, otros 4 años más, en que asumes tareas específicas de trabajo. Tuvimos el gran desafío al sacar adelante el anterior congreso nacional, en Puerto Varas en octubre 2025, que es enorme, con mil quinientos inscritos habitualmente, ocho a diez salas simultáneas de trabajo.
¿Qué mensaje daría a los socios de AMCI y su directiva?
Quiero agradecer la posibilidad que brinda AMCI al aunar a todos los médicos de Indisa y de destacar cosas que vamos haciendo en nombre de la clínica y de nosotros mismos, cómo es el liderazgo de una sociedad científica comprometida con formación médica continua en nuestra especialidad. Creo que AMCI ha mejorado su gestión de forma progresiva y quisiera que se siga desarrollando la sede Maipú de nuestra clínica. Tenemos mucho que ofrecer a nuestra comunidad de pacientes y también al ecosistema de la salud , la docencia y la investigación.


